La fibra de coco es hoy en día uno de los sustratos más adecuados para cultivar marihuana tanto en interior como en exterior. Lo suelen usar los cultivadores más expertos, pero en realidad, cultivar con este sustrato es relativamente sencillo si tomamos en cuenta una serie de pautas. Cabe destacar que será particularmente recomendable tener a mano unos medidores de pH y EC si usamos fibra de coco pura para el cultivo. En este post, explicamos las cosas básicas a tener en cuenta para lograr una buena cosecha con este sustrato mágico.

¿Que es el coco?
La fibra de coco se obtiene de la cáscara del fruto de los cocoteros, representa el 35% de la semilla y por muchos años representó un problema en las áreas donde se cultivan estos frutos, principalmente India, Sri Lanka, y actualmente algunos países de América y África, ya que se amontonaban y creaban un ambiente perfecto para la cría de roedores e insectos. Actualmente este residuo se lava, se deshidrata y se compacta en bloques, lo que hace de él un sustrato barato, ligero, fácil de transportar y de manipular.

En el mercado encontramos 3 tipos de coco diferentes: en polvo (grueso), en fibra o en bloques.

El coco es un sustrato inerte y por eso prestaremos una atención particular a la hora de fertilizar nuestras plantas. Si usamos fibra de coco pura para un cultivo, podemos hablar de cultivo hidropónico.

Ventajas de cultivar en coco
Las principales ventajas del coco es la combinación de una perfecta retención de agua con una oxigenación óptima para el buen desarrollo de las raíces. Esta simbiosis permite un mejor vigor en las plantas y por lo tanto, unas mejores cosechas. Sin duda, cultivar en coco incrementa la producción e incluso algunos cultivadores afirman que se acorta unos días el ciclo de floración.

Para el cultivo en coco necesitamos macetas más pequeñas que las que usamos habitualmente en tierra para conseguir los mismos resultados.

También podemos usar Slabs, son barras o sacos de plástico rellenos de coco donde colocamos las plantas en la parte superior y hacemos unos agujeros en la parte inferior para permitir un buen drenaje. Es un tipo de cultivo muy cómodo y limpio ya que no mueves nada de tierra.

Otra de las ventajas es que el coco es reutilizable. Podemos realizar hasta 3 cultivos con el mismo sustrato.

Cultivo de marihuana en interior en fibra de coco
La fibra de coco está formada por microesponjas que acumulan agua hasta nueve veces su peso, sin perder su capacidad de oxigenación. Esto la hace especialmente útil para el cultivo, tanto mezclada con tierra para aportar esta esponjosidad, como para usarla sola en sistemas hidropónicos, en el que profundizaremos más adelante.

Variedades como Black Bomb, Orange Candy / Naranchup, Heaven’s Fruit, Sugar Pop o Amnesika 2.0 dan sin duda mejores rendimientos con este sustrato.

Tiene un alto contenido en lignina que favorece a varios organismos beneficiosos, entre ellos el conocido Trichoderma que establece una simbiosis con nuestras plantas.

Como comentamos anteriormente, para cultivar en macetas usaremos contenedores más pequeños que los que usamos habitualmente en tierra. Cultivando con las mismas macetas que en tierra conseguiremos plantas más grandes, eso se debe tener en cuenta a la hora de poner a florecer nuestras plantas de marihuana. Si ponemos índicas no tendremos problemas. Pero con las sativas que tarden más y se estiren mucho en las primeras semanas de floración, tendremos que vigilar que no se nos hagan demasiado grandes ya que el crecimiento en coco es muy vigoroso. Tendremos que poner sativas muy puras directamente a florecer casi sin darles crecimiento.

Según cuantas plantas pongamos por metro cuadrado, será necesario realizar una poda de las partes inferiores para favorecer la producción de cogollos en la parte alta.

pH y EC para el cultivo de marihuana en coco
Conseguir un pH adecuado y estable cuando cultivamos en coco es algo imprescindible y debemos prestar mucha atención.

El coco suele venderse en bloques de fibra deshidratada así que lo primero que tendremos que hacer será hidratarlo. Se pone la fibra en un recipiente lo suficientemente grande, ya que al añadir el agua se hinchará y puede llegar a cuadriplicar su volumen. En general, se aconseja ajustar el pH del agua que agregaremos a 5,0/5,2. La fibra de coco vendida en el mercado suele tener un pH demasiado alcalino para el cultivo y de esta manera, conseguiremos rebajarlo a una medida correcta antes de empezar el cultivo.

Cuando esté bien esponjoso se puede rellenar las macetas con él. Algunos cultivadores mezclan un 10% de perlita.

Para re-hidratar los bloques de coco, hacemos un corte en un extremo e introducimos una manguera hasta que salga el agua por fuera.

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